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15 de septiembre de 2017

ADOLFO BIOY CASARES, EL INVENTOR DE LA FANTASÍA

ADOLFO BIOY CASARES, EL INVENTOR DE LA FANTASÍA

"No espero nada. Esto no es horrible. Después de resolverlo, he ganado tranquilidad. Pero esa mujer me ha dado una esperanza. Debo temer las esperanzas. Tal vez toda esa higiene de no esperar sea un poco ridícula. No esperar de la vida, para no arriesgarla; darse por muerto, para no morir. Ya no estoy muerto: estoy enamorado" (La Invención de Morel, 1940).

EL 15 de septiembre de 1914 nacía el escritor argentino Adolfo Bioy Casares; Premio Cervantes 1990. Su novela más conocida, “La invención de Morel”, un clásico de la ciencia ficción latinoamericana, fue calificada por Jorge Luis Borges, sencillamente como “perfecta”.

Bioy Casares, procedía de una familia argentina de clase social alta; fue el único hijo de Adolfo Bioy Domecq y Marta Ignacia Casares Lynch. Su padre quería que estudiase derecho, pero él se inclinó por la literatura. Su madre, le pidió a la escritora Victoria Ocampo, que le presentara a un escritor para que `revisara´ los textos de Bioy Casares, quien por entonces tenía sólo 17 años.

Ese escritor, era nada menos que Jorge Luis Borges. De ahí en más, se generó una de las más prolíferas amistades de la literatura universal.

El primer encuentro entre ambos se produce en 1932 en Villa Ocampo, la casa de Victoria Ocampo, ubicada en Buenos Aires.

Su amistad con Borges duraría hasta la muerte de éste, en 1986. Considerados una de las duplas más célebres de la literatura latinoamericanas, llegaron a colaborar en varios trabajos, desde colecciones de relatos (Seis problemas para don Isidro Parodi, Dos fantasías memorables, Un modelo para la muerte), pasando por guiones de cine (Los orilleros, Invasión) hasta antologías de cuentos fantásticos (Antología de la literatura fantástica, Cuentos breves y extraordinarios), publicando a menudo bajo los seudónimos de H. Bustos Domecq y Benito Suárez Lynch. Entre 1945 y 1955 dirigieron la colección «El séptimo círculo», que publicaba traducciones de las mejores novelas policiales de lengua inglesa, género del que Borges era un gran admirador.

A partir de ese momento, es notoria la relación literaria que establece con Borges. Dentro de esta dimensión de afinidades estéticas se encuentran los primeros relatos de Borges -entre ellos Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, publicado en la Antología- como las novelas La invención de Morel, Plan de evasión (1945), y los relatos «El perjurio de la nieve» (1946), «La trama celeste» (1948) de Bioy Casares. Con estos textos, sin duda, se instauran nuevas estrategias narrativas, que introducen lo fantástico y lo policial, facetas casi inéditas en la literatura argentina de esa época.

En 2006 se publicó Borges, un inmenso volumen de más de mil seiscientas páginas extraídas de los diarios de Bioy que revela con más detalles la amistad que unió a los dos escritores. Bioy ya había preparado y corregido los textos junto con Daniel Martino, pero no alcanzó a publicarlos.
Es probable que dentro de las letras hispánicas “no haya otra colaboración literaria más notable y a la vez menos estudiada que la de los dos argentinos, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares”, señala el escritor americano Donald Yates. Borges (n. 1899), uno de los escritores más destacados de nuestro siglo, y Bioy (n. 1914), novelista y cuentista muy subestimado, han publicado juntos más de una docena de libros, algunos firmados con sus propios nombres y otros con seudónimos.

En Argentina, Bioy Casares es considerado uno de los grandes autores, junto a Borges, Cortázar y Sábato.
La Invención de Morel
En 1940, Bioy Casares se casa con Silvina Ocampo, hermana de Victoria, también escritora y pintora. Ese mismo año publica la novela La invención de Morel, que marca el inicio de su madurez literaria. La novela contó con un prólogo de Borges, en el que comenta la ausencia de precursores del género de ciencia ficción en la literatura en español, presentando a Bioy como el iniciador de un género nuevo. Por esos años publica, en colaboración con Borges y Silvina Ocampo, dos antologías: Antología de la literatura fantástica (1940) y Antología poética argentina (1941).

En 1940 publicó Bioy 'La invención de Morel', la obra que le consagraría inmediatamente y se traduciría a varias lenguas. Bioy consideró que 'La invención de Morel' es su primera obra literaria y renegó de la media docena de títulos anteriores. En el prólogo, Borges la calificó como una novela perfecta y le atribuye la inauguración del género de la imaginación razonada.

Falleció el 8 de marzo de 1999, a los 84 años, a consecuencia de una falla multiorgánica derivada de su deteriorado estado general.


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